Publicado: 30 de Noviembre de 2017 a las 12:59


Vivimos tiempos de Transformaciónes y Despertares.

Tod@s lo podemos sentir a nuestro alrededor.

Pero hay alguien que está siendo protagonista ineludible de este cambio de Paradigma...

NOSOTRAS.

Ni una sola de nosotras es ajena al cambio que la vida le está EXIGIENDO. En mayor o menor medida todas sentimos esa llamada, esa necesidad de dar un salto al vacío, de transformar nuestra existencia... Escuchamos la LLAMADA pero sufrimos porque no sabemos por dónde empezar.

Llevamos milenios ocultando en lo más profundo de nuestras Almas el Poder Sagrado de lo Divino Femenino. A la DIosa. Tanto tiempo, que olvidamos que formaba parte de nuestra esencia y por consiguiente olvidamos recordársela a nuestros hijos e hijas...

Pero ya es el Tiempo de La Diosa. Ya es imposible continuar eludiendo nuestra esencia. Estamos en un tiempo de re conexión con la Tierra, la Naturaleza, el Amor, lo Divino Femenino.

Trabajo con mujeres que buscan comenzar su camino al despertar, que están cansadas de una manera de hacer que no les favorece. Mujeres que quieren expresar su verdad sin miedo. Que quieren conectar con su parte sagrada y con los dones que trae cada fase del ciclo menstrual.

Mujeres que quieren cerrar las heridas de sus ancestras, ancladas en el útero y que aún les pesan y caminar más ligeras.  Que quieren sentir su cuerpo sagrado y gozarlo. Mujeres que quieren crear.

El problema de fondo

Vivimos en un estado de consciencia patriarcal donde la energía masculina, que está dentro tanto de hombres como de mujeres, ha sometido a la energía femenina causando un gran daño a toda la familia humana y a la Madre Tierra.

En esta situación, las mujeres vivimos desconectadas de nuestra verdadera esencia, de espaldas a la sabiduría femenina de nuestro linaje y de nuestros ciclos.  

Vivimos sin expresar la verdad de nuestro corazón, esforzándonos por tener el cuerpo que marcan los modelos, y demostrando con ahínco que también valemos como profesionales además de ser buenas madres.

El resultado son miles de mujeres agotadas, que se sienten solas, que no se cuidan, que no se atreven a sacar sus dones, y que no ocupan los lugares de liderazgo en el mundo, donde tanta falta hacen. 

Te propongo

Que si lo deseas, y es tu momento, confíes y ...

  • Des el paso para reconectar con lo Femenino en ti y lo incorpores en tu vida diaria. 
  • Respetes lo que dice tu intuición, tu instinto y tu consciencia y le des voz y acción.
  • Tomes la sabiduría y fuerza de tu linaje, para tener un enraizamiento que te permita desplegar las alas. 
  • Reconozcas los cambios y dones de las fases menstruales y los gestiones de tu mejor manera.
  • Cierres las heridas que te desenergetizan.
  •  Te atrevas a ocupar el espacio que está destinado a ti.
¿Cómo?

A través de tres IMPULSOS:


  • IMPULSO ENERGÉTICO: Elevar nuestra frecuencia vibracional y sostenerla ahí a través de iniciaciones de Reiki, Bendiciones de Útero, sesiones de medicina vibracional (baños de gong, cuencos tibetanos, sesiones de Reiki o sanación de útero, A.E, Flores de Bach)
  • IMPULSO EMOCIONAL: Implica confrontar, digerir, trascender y liberarse de resistencias, miedos, traumas, programaciones, sufrimientos y vínculos heredados de nuestr@s ancestr@s y anclados en nuestro inconsciente y sistemas energéticos, en el útero…. A través de la Terapia Sistémica, las Constelaciones Familiares, biodecodificación y análisis del árbol genealógico.
  • IMPULSO SOCIAL: Implica encontrar un espacio donde sentirte arropada, comprendida, no juzgada, hermanada, formando parte de algo más grande que te sostiene y te permite ser tú en libertad. A través de los Círculos de Mujeres, Talleres de Arquetipos de la Dios, Bendiciones Mundiales de Útero.